Si su correo legítimo no para de acabar en spam, la causa suele ser una autenticación del correo ausente o rota. Tres normas — SPF, DKIM y DMARC — le dicen al mundo que el correo que dice venir de su dominio viene de verdad de usted. Esto es lo que hace cada una, sin jerga.
SPF — quién está autorizado a enviar
SPF (Sender Policy Framework) es una lista, publicada en su DNS, de los servidores autorizados a enviar correo por su dominio. Cuando un servidor receptor recibe su mensaje, comprueba si proviene de una fuente aprobada.
DKIM — una firma a prueba de manipulaciones
DKIM (DomainKeys Identified Mail) añade una firma criptográfica a cada mensaje. El receptor la verifica contra una clave en su DNS, demostrando que el mensaje proviene de verdad de su dominio y no fue alterado en tránsito.
DMARC — la política que lo une todo
DMARC les dice a los receptores qué hacer cuando un mensaje falla SPF y DKIM — ignorarlo, ponerlo en cuarentena o rechazarlo — y puede enviarle informes sobre quién envía correo en su nombre. Convierte las dos primeras de sugerencias en una política aplicada.
Por qué importa
- Su correo legítimo llega a la bandeja de entrada, no al spam
- Los estafadores no pueden suplantar fácilmente su dominio
- Obtiene visibilidad sobre el abuso de su dominio
- Muchos socios y plataformas ya lo exigen
Configurar bien todo esto es delicado pero de gran impacto — una configuración única con supervisión continua. Si su correo no llega, esta suele ser la razón; podemos auditarlo y arreglarlo.
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